Schweizer Mustermesse Basel [La Feria Suiza de Basilea] (4)

Los carteles de la Feria de Muestras Suiza de Basilea (3). Los carteles de Karl Bickel, Carl Wendolin Scherer y Ernst Keiser

Fotografía de 1942 del recinto de la Feria de Muestras Suiza de Basilea.

En este artículo presentaremos en primer lugar seis carteles que Karl Bickel (Zúrich, 1886 – Walenstadtberg, 1982) hizo para la Feria Suiza de Basilea. Nacido en 1886, a los dieciocho años Karl Bickel entró a trabajar como aprendiz de litógrafo y grabador en un taller de artes gráficas, mientras acudía a las clases nocturnas de la Escuela de Artes Decorativas de Zúrich. En 1908, en una estancia en Italia se inició en el arte de la escultura. Entre 1917 y 1924 trabajó en el taller gráfico de J. E. Wolfensberger de Zúrich, donde destacó en el diseño de sellos, billetes de banco y carteles. En 1924 se instaló en la ciudad de Walenstadtberg donde empezó su monumental obra, denominada*Paxmal (monumento a la paz), en mosaico y piedra. Karl Bickel finalizó en 1949 este vasto monumento que pretende ser una a alegoría utópica de una comunidad humana pacífica.

El diseño de los carteles que Karl Bickel hizo para la Feria Suiza de Basilea de los años 1925 a 1928 y, posteriormente, para la de 1932, es el mismo, únicamente cambia el color del fondo de la composición. El motivo iconográfico principal es una testa vista de perfil de Mercurio, el dios protector del comercio. El diseño recuerda la faceta escultórica de Bickel puesto que la cabeza de Mercurio simula perfectamente un busto. En la parte frontal del casco alado se distingue la cruz blanca característica de la bandera suiza. El fondo del cartel de 1925 es amarillo y el texto informativo, con el nombre del acontecimiento ferial destacado sobre una franja negra, ocupa la parte inferior de la composición. El fondo del cartel de 1926 es verde y la tipografía, negra. El fondo de la composición de 1927 es rojo, mientras el nombre de la institución ferial destaca en negro y las fechas de celebración de la feria en blanco. El cartel de 1928, del cual presentamos dos versiones, en francés y en ruso, también destaca por su fondo rojo a pesar de que en este caso la tipografía es toda negra.

Cartel de Karl Bickel de la Feria de Muestras Suiza de Basilea de 1925.
Cartel de Karl Bickel de la Feria de Muestras Suiza de Basilea de 1926.[1]
Cartel de Karl Bickel de la Feria de Muestras Suiza de Basilea de 1927.[2]
Versión en francés del cartel de Karl Bickel de la Feria de Muestras Suiza de Basilea de 1928.[3]
Versión en ruso del cartel de Karl Bickel de la Feria de Muestras Suiza de Basilea de 1928.[4]

En 1932, la Feria de Muestras Suiza recuperó el diseño de Karl Bickel de 1925, a pesar de que el artista introdujo modificaciones relevantes. El motivo iconográfico principal continúa siendo la cabeza de Mercurio vista de perfil. El dibujo es el mismo pero ha perdido el parecido escultórico de las testas de los carteles precedentes, puesto que la de 1932 es monocroma, concretamente roja. El fondo de la composición es blanco, las fechas de celebración del acontecimiento son rojas mientras el nombre la institución ferial destaca en negro en la parte inferior y ligeramente inclinado en posición ascendente de izquierda a derecha.

Cartel de Karl Bickel de la Feria de Muestras Suiza de Basilea de 1932.[5]

El pintor y grabador Carl Wendolin Scherer (Basilea, 1890 – Zúrich, 1953) fue el autor del cartel de la edición de 1929 de la Schweizer Mustermesse Basel. Indirectamente, Mercurio vuelve a estar presente en esta composición. Un mano, suponemos que la del dios protector del comercio, toma con fuerza el caduceo, uno de sus atributos más característicos. La bandera helvética corona el caduceo. Todos los elementos iconográficos y tipográficos del cartel destacan con fuerza sobre un fondo azul marino extremadamente intenso.

Cartel de Carl Wendolin Scherer de la Feria de Muestras Suiza de Basilea de 1929.[6]

Si el caduceo era el recurso iconográfico del cartel de 1929, el de la edición de 1930 es el logotipo de la institución ferial, el casco alado de Mercurio con los colores de la bandera suiza. Ernst Keiser (Basilea, 1894 – Münchenstein, 1960), pintor y diseñador gráfico, el autor de este cartel, utiliza la misma gama cromática que Carl Wendolin Scherer en la composición precedente. Sobre un fondo azul marino intenso destaca en amarillo el texto informativo, que ocupa tres cuartas partes de la superficie del cartel, y el logotipo de la Feria en la parte superior.

Cartel de Ernst Keiser de la Feria de Muestras Suiza de Basilea de 1930.[7]

El último cartel de este artículo, el de la edición de 1931 de la Feria Suiza de Basilea, es de un autor desconocido. Presenta una composición cromática muy similar a la de los dos carteles precedentes. Sin embargo, la interpretación iconográfica es más difícil de precisar. A la izquierda de la parte inferior aparece un semicírculo amarillo que muy bien se podría interpretar como el Solo que irradia su energía al espacio. Centrado en el extremo superior del cartel, hay otro círculo con los colores de la bandera helvética que representaría el país alpino. El texto informativo, en blanco, se encuentra distribuido entre la izquierda de la parte superior y la parte inferior.

Cartel de autor desconocido de la Feria de Muestras Suiza de Basilea de 1931.[8]

[1] CCSA. Graphische Sammlung NB / BN / NL (BE). Signatur: SNL_EXPO_226.
[2] CCSA. Graphische Sammlung NB / BN / NL (BE). Signatur: SNL_EXPO_224.
[3] CCSA. Graphische Sammlung. Bibliothèque de Genève. Cote: 13.16. Cote: Ca 977.
[4] CCSA. Graphische Sammlung. Bibliothèque de Genève. Cote: 13.16. Cote: Ca 1524.
[5] CCSA. Graphische Sammlung NB / BN / NL (BE). Signatur: SNL_EXPO_220.
[6] CCSA. Graphische Sammlung NB / BN / NL (BE). Signatur: SNL_EXPO_223.
[7] CCSA. Graphische Sammlung NB / BN / NL (BE). Signatur: SNL_EXPO_222.
[8] CCSA. Graphische Sammlung NB / BN / NL (BE). Signatur: SNL_EXPO_221.
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Schweizer Mustermesse Basel [La Feria Suiza de Basilea] (3)

Los carteles de la Feria de Muestras Suiza de Basilea (2). Los carteles de Robert Stoecklin.

Detalle de un tarjetón de promoción e información de la Feria de Muestras Suiza de Basilea de 1923.[1]

Los próximos siete carteles de la Feria Suiza de Basilea corresponden al periodo 1922-1925 y son obra del artista suizo Robert Stoecklin (Basilea, 1884 –1931). El primer cartel es una composición en la cual no hay ninguna imagen gráfica, únicamente texto informativo. Se trata de un cartel que informa a los posibles expositores del plazo de admisión para participar al acontecimiento ferial que tendrá lugar la primavera de 1922 y que finaliza el 31 de enero. El texto en negro destaca sobre un fondo claro con una tipografía que recuerda la letra gótica.

Versión en francés de un cartel informativo de Robert Stoecklin de la Feria de Muestras Suiza de Basilea de 1922.[2]

El cartel de la Feria de Basilea de 1922, del cual presentamos las versiones en lengua alemana y francesa, tiene como recurso iconográfico principal el caduceo de Mercurio, uno de los atributos característicos del dios protector del comercio. Sobre un fondo negro, destaca en rojo el nombre de la ciudad suiza y el caduceo, coronado con el casco alado de Mercurio; en gris el año y en verde las fechas de celebración del acontecimiento ferial y el nombre oficial de la feria. En este cartel aparece por primera vez el que será el logotipo de la Schweizer Mustermesse / Foire Suisse de Echantillons, el casco alado de Mercurio con los colores de la bandera suiza, omnipresente en la mayoría de los carteles de este Feria.

Versión en alemán del cartel de Robert Stoecklin de la Feria de Muestras Suiza de Basilea de 1922.[3]
Versión en francés del cartel de Robert Stoecklin de la Feria de Muestras Suiza de Basilea de 1922.[4]

El cartel de la Feria Suiza del año siguiente, la edición de 1923, presenta la misma composición iconográfica que la del cartel precedente, con pequeñas modificaciones en cuanto a la ubicación del texto. Robert Stoecklin opta por un color amarronado, perfilado con un poco de pinceladas amarillas, para destacar sobre un fondo claro el motivo iconográfico central, el caduceo de Mercurio, y el texto informativo. De este cartel también presentamos dos versiones, en lengua alemana y francesa.

Versión en alemán del cartel de Robert Stoecklin de la Feria de Muestres Suiza de Basilea de 1923.[5]
Versión en francés del cartel de Robert Stoecklin de la Feria de Muestres Suiza de Basilea de 1923.[6]

Robert Stoecklin utiliza dos colores, el negro y el verde, para componer el cartel de la edición de 1924 de la Feria Suiza de Basilea. El texto informativo ocupa las tres cuartas partes inferiores de la composición, mientras que el único recurso iconográfico que emplea el artista, el casco alado de Mercurio con la cruz blanca, es decir, el logotipo de la Feria, tiene una presencia destacada en la parte superior.

Cartel de Robert Stoecklin de la Feria de Muestras Suiza de Basilea de 1924.[7]

Nuevamente el casco alado de Mercurio, con las colores de la bandera suiza, es el principal elemento iconográfico de la composición que hizo Robert Stoecklin por la Feria de Muestras Suiza de 1925. El texto informativo destaca en negro sobre el fondo blanco como también lo hace el logotipo del acontecimiento ferial dispuesto en diagonal a la izquierda del cartel.

Cartel de Robert Stoecklin de la Feria de Muestras Suiza de Basilea de 1925.[8]

[1] Arxiu Històric de la Cambra Oficial de Comerç, Indústria i Navegació de Barcelona. AHCCB 543.9
[2] Catalogue Collectif Suisse des Affiches [CCSA]. Bibliothèque de Genève. Cote: 13.16
[3] CCSA. Graphische Sammlung NB / BN / NL (BE). Signatur: SNL_EXPO_232
[4] CCSA. Graphische Sammlung. Bibliothèque de Genève. Cote: 13.16. Cote: Da 436
[5] CCSA. Graphische Sammlung. Signatur: SNL_EXPO_230
[6] CCSA. Graphische Sammlung. Bibliothèque de Genève. Cote: 13.16. Cote: Da 437
[7] CCSA. Graphische Sammlung NB / BN / NL (BE). Signatur: SNL_EXPO_229
[8] CCSA. Graphische Sammlung NB / BN / NL (BE). Signatur: SNL_EXPO_228
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Schweizer Mustermesse Basel [La Feria Suiza de Basilea] (2)

Los carteles de la Feria de Muestras Suiza de Basilea (1)

Detalle de un folleto de promoción e información de la Feria de Muestras Suiza de Basilea de 1923.

Los carteles de la Schweizer Mustermesse se pueden visualizar en el web del Catalogue Collectif Suisse des Affiches (CCCSA). Los autores a quienes la Feria de Muestras Suiza de Basilea encargó el diseño de los carteles de promoción del acontecimiento ferial fueron todos artistas helvéticos. En el cuadro siguiente indicamos el nombre de los autores que trabajaron para la Schweizer Mustermesse y el año en que lo hicieron.

Autores de los carteles de la Feria de Basilea
Año
Burkhard Mangold
1917
Johann Emil Müller
1918
[Graph. Werkstätten Gebr. Fretz A. G., Zürich]
1919 i 1920
[Wolfsberg, Zúrich]
1921
Robert Stoecklin
1922 a 1925
Karl Bickel
1926 a 1928
Carl Wendolin Scherer
1929
Ernst Keiser
1930
[Art. Institut Orell Füssli, Zürich]
1931
Karl Bickel
1932
Roger Spreng
1932
Numa Walter Rickenbacher (Numa Rick)
1933 i 1935
Werner Weiskönig
1934
Charles l’Eplattenier
1936
Bernhard (Beni) Hunziker
1937
Donald Brun
1938, 1953, 1962, 1966 i 1971
Hans (Johannes) Handschin
1939
Herbert Leupin
1940, 1943, 1946, 1950, 1954 i 1957
Peter Birkhäuser
1941 i 1951
Willy Jordan
1942
Hermann Eidenbenz
1944 i 1948
Rolf Rappaz
1945 i 1958
Otto Baumberger
1946
Alois Carigiet
1947
Percy Wenger
1948
Hans Falk
1949
Hans-Peter Hort
1952
Donald Brun
1955
Fritz Bühler
1956 i 1961
Celestino Piatti
1959 i 1954
Ferdinand (Ferdi) Afflerbach
1963 i 1970
Blaise Bron
1965, 1968 i 1974
Simone Hell-Bühler
1967
Casimir Marcet
1969
Hansruedi Scheller
1972
Schaad
1973
Walter Haettenschweiler
1975
Gerstner, Gredinger + Kutter, Werbeagentur AG, GGK
1976
Frobenius AG (Estudio)
1977
Grieder / Bermann / Wassermann AG
1978

En este primer artículo dedicado a los carteles de la Feria de Muestras Suiza de Basilea, presentaremos nueve piezas que corresponden a las cinco primeras ediciones de la feria. Desconocemos el autor de la obra de siete de estos carteles, uno es de Burkhard Mangold y el último de Johann Emil Müller.

El cartel de la primera edición de la Feria Suiza de Basilea, la del año 1917, es obra de Burkhard Mangold (Basilea, 1873 – 1950), uno de los pioneros en el arte del cartel en Suiza. Burkhard Mangold estudió en la Escuela de Artes Aplicadas de Basilea (1889-1894), a la vez que aprendió el oficio de decorador. Después marchó a Múnich (1894-1900) para volver y abrir un estudio en Basilea en 1900. A partir de 1905, trabajó como litógrafo en una imprenta de Zúrich. Fue miembro de la Comisión Federal de Bellas Artes (1907-1910), de la cual fue presidente entre 1909 y 1910. También ejerció la docencia en la Escuela de Artes Aplicadas de Basilea (1915-1918) como profesor de litografía y de pintura sobre vidrio y posteriormente (1918-1929) como presidente del Comité de la Escuela y del Museo de Artes Aplicadas de Basilea. Como pintor y artista gráfico, Burkhard Mangold experimentó en todos los ámbitos de las artes decorativas y aplicadas (el fresco, el vidrio, la ilustración de libros, el grabado, etc.).

El cartel de Mangold para la Schweizer Mustermesse de 1917 es una composición de tonos azules, donde cinco personajes, cuatro hombres y una mujer, sostienen sendos objetos característicos del país helvético; no podían faltar el reloj, ni un queso de grandes dimensiones, ni la vaca suiza. El hombre de la derecha apoya las manos en una rueda dentada, a alusiva a la industria suiza. En la parte superior del cartel hay la expresión ‘besucht die’ que enlaza con el texto de la parte inferior, ‘schweizer mustermesse’, es decir, ‘visita la feria de muestras suiza’.

Cartel de Burkhard Mangold la Feria de Muestras Sjuiza de Basilea de 1917.[1]

La obra siguiente, también de la primera edición de 1917 de la Feria de Basilea, es un cartel complementario al anterior. Indica la ubicación del recinto ferial en un plano urbano de la ciudad de Basilea.

Cartel de la Feria de Muestras Suiza de Basilea de 1917.[2]

Johann Emil Müller (Altstetten 1885 – Lausana, 1958) fue el autor del cartel de la segunda edición de la Schweizer Mustermesse (1918). El cartel de Emil Müller es bastante simple desde un punto de vista iconográfico. El texto informativo ocupa casi la totalidad de la superficie de la composición. Sobre un fondo negro, destaca a la parte central y en blanco el nombre del acontecimiento ferial; las fechas de celebración se encuentran en la parte inferior, en rojo y amarillo; y en la parte superior la expresión ‘besucht die’ (vista la …) en amarillo. Todo el texto está enmarcado por una cenefa donde el color rojo es predominante. El único recurso iconográfico, aparte de la cenefa, es el caduceo de Mercurio, de una medida más bien pequeña, pero ubicado en una posición central.

Cartel de Johann Emil Müller la Feria de Muestras Suiza de Basilea de 1918.[3]

El cartel de la tercera edición de la Feria de Muestras Suiza de Basilea, la del año 1919, es de un autor desconocido, pero presenta una composición gráfica muy similar a la del cartel de Emil Müller de 1918. En este cartel, el texto informativo también tiene todo el protagonismo y no hay ninguna imagen gráfica que apoye al texto, excepto la cenefa decorativa que lo rodea. Incluso el caduceo de Mercurio del cartel anterior ha desaparecido. Presentamos dos versiones del mencionado cartel, una en alemán y la otra en francés.

Versión en alemán del cartel de autor desconocido de la Feria de Muestras Suiza de Basilea de 1919.[4]
Versión en francés del cartel de autor desconocido de la Feria de Muestras Suiza de Basilea de 1919.[5]

El cartel de la cuarta edición de la Schweizer Mustermesse, la del año 1920, también es de un autor desconocido. Si bien la composición gráfica continúa siendo muy similar a la de los dos carteles anteriores, hay un cierto grado de sofisticación en relación a las piezas precedentes. El texto informativo se encuentra en el recuadro central, el cual está enmarcado por una composición de motivos florales donde el color rojo, igual que el resto del cartel, tiene un papel relevante. Hay que hacer mención que por primera vez en un cartel de la Feria de Basilea aparece el escudo de Suiza. De este cartel también presentamos dos versiones, una en alemán y la otra en francés.

Cartel de autor desconocido de la Feria de Muestras Suiza de Basilea de 1920.[6]
Versión en francés del cartel de autor desconocido de la Feria de Muestras Suiza de Basilea de 1920.[7]

El cartel de la quinta edición de la Feria de Muestras Suiza de Basilea, la del año 1921, también es de un autor desconocido. Aunque es una composición sencilla sin la presencia de cenefas florales, en esta ocasión el tratamiento iconográfico del cartel es algo más elaborado. El texto informativo continúa centrando el protagonismo del cartel, pero el caduceo, uno de los atributos más característicos de Mercurio, el dios protector del comercio, tiene un papel destacado. El artista anónimo de este cartel sólo utiliza el negro, que destaca con fuerza sobre un fondo claro. Nuevamente presentamos dos versiones, una en alemán y la otra en francés.

Cartel de autor desconocido de la Feria de Muestras Suiza de Basilea de 1921.[8]

Versión en francés del cartel de autor desconocido de la Feria de Muestras Suiza de Basilea de 1921.[9]

[1] CCSA. Graphische Sammlung NB / BN / NL (BE). Signatur: SNL_EXPO_239
[2] Op. Cit. Signatur: SNL_EXPO_238
[3] Op. Cit. Signatur: SNL_EXPO_237
[4] Op. Cit. Signatur: SNL_EXPO_235
[5] CCSA, Bibliothèque de Genève. Signatur: Da 184.
[6] CCSA. Graphische Sammlung NB / BN / NL (BE). Signatur: SNL_EXPO_234
[7] CCSA, Bibliothèque de Genève. Signatur: Da 233.
[8] CCSA. Graphische Sammlung NB / BN / NL (BE). Signatur: SNL_EXPO_234
[9] CCSA, Bibliothèque de Genève. Signatur: Da 393.
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Schweizer Mustermesse Basel [La Feria Suiza de Basilea] (1)

Las exposiciones industriales suizas del siglo xix i del primer cuarto del xx

Detalle de un folleto de promoción de la Schweizer Mustermesse de Basilea de 1933

Basilea es la ciudad ferial por excelencia de Suiza. La feria de muestras de esta ciudad helvética emprendió su singladura en 1917 e, ininterrumpidamente, se ha venido celebrando hasta la actualidad. Suiza ha sido uno de los países europeos donde la tradición de las exposiciones de manufacturas y de productos y maquinaria industriales ha tenido una continuidad y una relevancia remarcable los dos últimos siglos.

Inicialmente, las presentaciones públicas de productos tenían un objetivo marcadamente informativo, a pesar de que también había un componente comercial, hecho que las distinguía de las antiguas ferias de origen medieval. Determinadas exposiciones, principalmente las de bellas artes, las industriales y las agrícolas, tenían un componente económico, mientras otras, las vinculadas a temas científicos y culturales, el componente pedagógico era lo más importante. Aun así estos dos ámbitos, el económico y el pedagógico, se confundían en la mayoría de los casos. Estas exposiciones no nacieron de las ferias tradicionales, sino de la necesidad de presentar en público los adelantos industriales y manufactureros y las que se denominaban artes aplicadas. En Suiza, las primeras exposiciones de bellas artes tuvieron lugar a Ginebra en 1789 y en Zúrich en 1799.

La Exposition des produits de l’industrie française, celebrada en París el 1798 y que tenía como objetivo glorificar la nación francesa a través de las obras de sus artesanos y fabricantes tuvo un éxito espectacular y fue imitada en toda Europa en las décadas siguientes, con exposiciones de ámbito nacional, regional y local. Suiza empezó bien pronto. A iniciativa de la Sociedad Económica de Berna, esta ciudad acogió en 1804 la primera exposición de bellas artes e industria, que reunió a 399 expositores de varios cantones suizos. La experiencia se repitió en 1810, 1818, 1824 y 1830. La iniciativa de Berna se extendió a todo el país: Ginebra el 1828 y 1833, Basilea el 1830, Lausana el 1833 y el 1839, Aarau el 1845 y Zúrich el 1846. Una primera exposición nacional de productos manufacturados e industriales tuvo lugar a Sankt Gallen el 1843 y, posteriormente, en Berna el 1848 y el 1857.

A continuación presentamos varios carteles de exposiciones industriales suizas de ámbito local y regional celebradas durante la segunda mitad del siglo XIX y el primer cuarto del siglo XX.

Cartel de la 3te Appenzell Handwerks & Gewerbe Ausstellung de Teufen de 1891.[1]
Cartel de la Exposition Industrielle Cantonale de Friburg de 1892.[2]
Cartel de la Thurgauishe Gewerbeausstellung de Frauenfeld de 1893.[3]
Cartel de la Exposition Cantonale Vaudoise de Yverdon de 1894.[4]
Cartel de E. Winter de la Kantonale Gewerbeausstellung de Zúrich de 1894.[5]
Cartel de la Kantonale Gewerbeausstellung de Glarus de 1895.[6]
Cartel de la 4. Rheinthalische Gewerbeausstellung de Altstätten de 1899.[7]
Cartel de Emil Schill (1870 – 1958) de la Gewerbeausstellung mit Abteilungen für Kunst und Landwirtschaft de Basilea de 1901.[8]
Cartel de G. Frick de la Gewerbeausstellung de Affoltern am Albis de 1905.[9]
Cartel de la Exposition Industrielle de Carouge de 1906.[10]
Cartel de la Industrie + Gewerbe Ausstellung de Reinach de 1906.[11]
Cartel de la Gewerbeausstellung de Solthurn de 1906.[12]
Cartel de Lanz de la Industrie & Gewerbeausstellung de Langnau de 1907.[13]
Cartel de Jean Kern (Bülach, 1874 – 1967) de la Kantonale Zürcher Landwirtschaftliche und Bezirks Gewerbeausstellung de Bülach de 1907.[14]
Cartel de la Oberaargavisch Ementhalische Gewerbe & Industrie Ausstellung de Burgdorf de 1908.[15]
Cartel de la Kantonale Gewerbe- und Industrieausstellung de Glarus de 1909.[16]
Cartel de la 5. Rheintalische Industrie- und Gewerbe-Ausstellung de Rheineck de 1909.[17]
Cartel de la Kantonale Walliser Ausstellung, Gewerbe-Landwirtschafvt de Sion de 1909.[18]
Cartel de la Industrie- & Gewerbe-Ausstellung vom Toggenburg & Wil de Wattwil de 1911.[19]
Cartel de la Bündnerische Industrie- und Gewerbeausstellung de Chur de 1913.[20]

Las exposiciones cantonales o nacionales tenían finalidades comerciales, pero a la vez permitieron presentar y evaluar el progreso económico del país. Más allá de la repercusión inmediata en cuanto a la publicidad de los productos, más allá de la conquista de nuevos mercados, las exposiciones industriales y de bellas artes fueron un mecanismo excelente para difundir los valores burgueses del progreso técnico, de la libre competencia, del trabajo y a la vez que contribuyeron también a la construcción de una identidad nacional colectiva. Aun así, inicialmente, su efectividad fue más bien modesta. Sólo las exposiciones nacionales (Zúrich el 1883, Ginebra el 1896, Berna el 1914, Zúrich el 1939 y Lausana el 1964) tuvieron una audiencia remarcable.

A continuación presentamos varios carteles de las exposiciones nacionales suizas.

Cartel de la Exposición Nacional Suiza de 1883 celebrada en Zúrich.[21]
Cartel de la Exposición Nacional Suiza de 1896 celebrada en Ginebra.[22]
Cartel de Emil Cardinaux (Berna, 1877 – 1936) de la Exposición Nacional Suiza de 1914 celebrada en Berna.[23]
Cartel de Alois Carigiet (Trun, 1902 – 1985) de la Exposición Nacional Suiza de 1939 celebrada en Zúrich.[24]
Cartel de Hans Falk de la Exposición Nacional Suiza de 1964 celebrada en Lausana.[25]

Durante la segunda mitad del siglo XIX, también se organizaron exposiciones especializadas: bordados (Appenzeller el 1881), relojería y joyería (en Ginebra de forma permanente, y en Neuchâtel el 1881), etc. Las exposiciones profesionales de periodicidad regular datan de las primeras décadas del siglo XX: hostelería (Berna, 1910), electricidad (Basilea, 1913), navegación fluvial y energía hidroeléctrica (Basilea, 1926), horticultura (Zúrich, 1933). Un punto culminante de este proceso fue la creación, en 1917, de la Feria de Muestras Suiza de Basilea, la primera feria de muestras en el país helvético. Posteriormente otras iniciativas similares también van tuvieron éxito: la Comptoir Suisse de Lausana (1920), el Salón Internacional del Automóvil de Ginebra, la Fiera Svizzera de Lugano (1937), para mencionar algunas de las más destacadas.


[1] Catalogue Collectif Suisse des Affiches [CCSA]. SNL_EXPO_514.
[2] CCSA. Cabinet des estampes BN.
[3] CCSA. SNL_EXPO_1837.
[4] CCSA. SNL_EXPO_1949.
[5] CCSA. Cabinet des estampes BN.
[6] CCSA. SNL_EXPO_1529.
[7] CCSA. SNL_EXPO_1742.
[8] CCSA. Cabinet des estampes BN.
[9] CCSA. SNL_EXPO_1969.
[10] CCSA. SNL_EXPO_1511.
[11] CCSA. SNL_EXPO_505.
[12] CCSA. SNL_EXPO_1803.
[13] CCSA. SNL_EXPO_1235.
[14] CCSA. Cabinet des estampes BN.
[15] CCSA. SNL_EXPO_1220.
[16] CCSA. SNL_EXPO_1528.
[17] CCSA. Cabinet des estampes BN.
[18] CCSA. Cabinet des estampes BN.
[19] CCSA. SNL_EXPO_1756.
[20] CCSA. SNL_EXPO_1539.
[21] CCSA. Cabinet des estampes BN.
[22] CCSA. Cabinet des estampes BN.
[23] CCSA. Cabinet des estampes BN.
[24] CCSA. Cabinet des estampes BN.
[25] CCSA. Cabinet des estampes BN.
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Svenska Mässan [La Feria Sueca de Göteborg]

Los precedentes de la Svenska Mässan

Detalle del cartel de Olle Zetterquist de la Svenska Mässan de 1950.

Göteborg es la segunda ciudad de Suecia con una larga tradición industrial y con uno de los puertos más importantes de toda Escandinavia y el de actividad más intensa de Suecia. Los precedentes de la Feria de Muestras de Göteborg, la Svenska Mässan (‘la Feria Sueca’), se remontan a la segunda mitad del siglo XIX. Suecia, como todos los países industrializados de Europa, no restó ajena al fenómeno de las exposiciones industriales. El primero gran acontecimiento de estas características fue la Expositionen af Svenska Slöjdalster i Stockholm (Exposición Sueca de Artes y Oficios de Estocolmo) de 1851, el mismo año que tuvo lugar la primera gran exposición universal en Londres. Quince años después, el 1866, se celebró una segunda exposición industrial, la Stockholmsutställningen (Exposición de Estocolmo). Alrededor de 3.800 expositores procedentes de Suecia, Dinamarca, Finlandia y Noruega participaron. El objetivo implícito de la Exposición de Estocolmo era hacer entender a la sociedad sueca que el progreso técnico, con el apoyo de las artes, reforzaría la competitividad internacional de Suecia. En otras palabras, que la industrialización era el camino a seguir. La exposición no tuvo el éxito que esperaban sus promotores; hubo menos visitantes de los previstos y económicamente fue un gran fracaso. Sólo 50.000 visitantes extranjeros acudieron a la Stockholmsutställningen, cuando los organizadores esperaban diez veces más.

Interior del Palacio de la Industria de la Stockholmsutställningen de 1866.[1]

La primera gran exposición de ámbito internacional y que tuvo un gran impacto en la sociedad sueca fue la Allmänna konst- och industriutställningen (Exposición General de la Industria y las Artes) de 1897, celebrada también en Estocolmo. Esta Exposición fue promovida por el príncipe Gustavo, el futuro rey Gustavo V, con motivo del 25 aniversario de la coronación del rey Oscar II. El objetivo del evento era mostrar en el pueblo sueco el grado de desarrollo económico al cual había llegado Suecia (y Noruega, puesto que entonces formaba parte del reino de Suecia). La Exposición General de la Industria y las Artes del 1897 fue la quinta de una serie exposiciones industriales y artísticas que habían tenido lugar en los países escandinavos (Estocolmo, en 1851 y 1866, y Copenhague, en 1872 y 1888).

Cartel de la Exposición General de la Industria y las Artes de Estocolmo de 1897.[2]
Cartel de Vicke Andrén (Uddevalla, 1856 – Estocolmo, 1930) del ‘Fiskeri Hallen’ (Salón de la Pesca) de la Allmänna konst- och industriutställningen (Exposición General de la Industria y las Artes) de Estocolmo de 1897.[3]
Ilustración que reproduce el recinto expositivo de la Allmänna konst- och industriutställningen (Exposición General de la Industria y las Artes) de Estocolmo de 1897.[4]
Plano del recinto expositivo de la Allmänna konst- och industriutställningen (Exposición General de la Industria y las Artes) de Estocolmo de 1897.[5]

Ya entrado el siglo XX, Estocolmo volvió a acoger una exposición, la Konstindustriutställningen (Exposición de la Industria y las Artes), que tuvo lugar del 4 de junio al 30 de septiembre de 1909. Fue un acontecimiento de ámbito nacional, sólo participaron expositores suecos, y fue considerada como la continuación de la celebrada el 1897, a pesar de que no tuvo el impacto de la primera.

Cubierta del catálogo de la Konstindustriutställningen (Exposición de la Industria y las Artes) de Estocolmo de 1909.

En las dos primeras décadas del siglo XX, otras ciudades suecas siguieron el ejemplo de Estocolmo y, con más o menos éxito, organizaron exposiciones industriales: Gävle, el 1901 (Industri-och slöjdutställningen i Gävle, Exposición Industrial y de Artesanía de Gävle); Helsingborg, el 1903 (Helsingborgsutställningen, Exposición de Helsingborg); Norrköping, el 1906 (Konst-och industriutställningen i Norrköping, Exposición de la Industria y las Artes de Norrköping); Lund, el 1907 (Lundautställningen, Exposición Industrial de Lund); y Malmö, el 1914 (Baltiska utställningen, Exposición del Báltico).

Cartel de la Helsingborgsutställningen (Exposición de Helsingborg) de 1903.[6]
Plano del recinto expositivo de la Konst- och industriutställningen i Norrköping (Exposición de la Industria y les Artes de Norrköping) de 1906.[7]
Viñeta conmemorativa de la Lundautställningen (Exposición Industrial de Lund) de 1907.[8]
Cartel de Ernst Norlind (Vellinge, 1877 – 1952) de la Baltiska utställningen (Exposición del Báltico) celebrada en Malmö en 1914.

Por el que hace la ciudad de Göteborg, el precedente del Svenska Mässan hay que ir a buscarlo a la Industriutställning i Göteborg (Exposición Industrial de Göteborg) de 1891. La Exposición era de ámbito regional y estaban presentes las principales industrias de Göteborg.

La primera edición de la Svenska Mässan de Göteborg la inauguró, el 7 de julio de 1918, el rey Gustavo V. En esta primera manifestación ferial, que se celebró del 8 al 14 de julio, participaron 530 expositores. Hasta 1973, la Feria Sueca de Göteborg se celebró sin interrupción. Los primeros años en verano y, desde 1925, durante el mes de mayo.

Viñeta conmemorativa de la primera edición de la Feria Sueca de Göteborg en 1918.

La Svenska Mässan de 1923 se celebró en el marco de la Jubileumsutställningen i Göteborg (Exposición del Jubileo de Göteborg), un acontecimiento que se organizó para conmemorar el 300 aniversario de la fundación de la ciudad en 1621. De hecho, la Exposición del Jubileo se tendría que haber celebrado el 1921, pero por varios motivos tuvo que aplazarse. Del 8 de mayo, fecha en que el rey Gustavo V inauguró la Jubileumsutställningen i Göteborg, hasta el 15 de octubre, más de cuatro millones de personas visitaron la Exposición.

Folleto de promoción de la Svenska Mässan de 1923.[9] En el folleto se indica que la Feria se celebraba conjuntamente con la Exposición del Jubileo de Göteborg.
Cartel de Meurling de la Exhibición Internacional Aérea celebrada en el marco de la Exposición del Jubileo de Göteborg de 1923.[10]

En 1953, la Svenska Mässan adquirió la categoría de internacional y fue aceptada como miembro de la Union des*Foires Internationales (UFI). El 1957 se inauguró el recinto ferial de Stora Mässhuset, popularmente conocido como ‘la gran feria’, y tres años más tarde se inició la construcción del Palacio de la Industria, que se completó en etapas durante la primera mitad de la década de los años sesenta del siglo pasado.

Folleto de promoción de la Svenska Mässan de 1962.[11] El Palacio de la Industria de Göteborg es el recurso gráfico utilizado para ilustrar el folleto.

En 1973 la Feria Sueca se celebró por última vez, a pesar de que la marca Svenska Mässan sobrevivió para denominar el centro de exposiciones y congresos de la ciudad, donde se continúan celebrando salones monográficos y especializados.

Los carteles de la Feria de Göteborg

Detalle del cartel firmado por L. Clæsson de la Svenska Mässan de 1953.

El rostro de Mercurio, el dios protector del comercio, con su inconfundible casco alado, es la imagen más representativa en los elementos de comunicación de la Svenska Mässan a lo largo de los 55 años de existencia de la Feria Sueca de Göteborg. Bien como elemento gráfico principal, bien como secundario, siempre está presente. De hecho, es el logotipo de la Feria. En la primera edición del acontecimiento ferial, en 1918, ya se utilizó esta alegoría: la perspectiva frontal del dios, bastante estilizado. Sin embargo, la versión definitiva, que perduró a lo largo de los años, es de 1927, un Mercurio con rizos y de color naranja. Incluso se utilizó como motivo central y único en el cartel de 1952. Hay que mencionar el hecho que desde 1918, cada año se produjeron viñetas conmemorativas de la Feria, siempre con el rostro de Mercurio.

Viñeta conmemorativa de la Feria Sueca de Göteborg de 1927.

No ha sido fácil encontrar carteles del Svenska Mässan para poderlos reproducir en este blog. De hecho sólo hemos conseguido ocho, que son los que reproducimos en este artículo. El primer cartel es el de la edición de 1950[12] y el autor es Olle Zetterquist (Arvika, 1927). El puerto de la ciudad en plena actividad, es el motivo que escogió Olle Zetterquist para ilustrar el cartel que debía promover la participación en la Svenska Mässan de 1950. Una figura femenina, ataviada con un vestido tradicional, observa, desde una posición elevada, la actividad portuaria en un primer término y la ciudad de Göteborg al fondo. Olle Zetterquist, pintor, ilustrador y artista gráfico, supo plasmar en este cartel, sutilmente compuesto a base de pinceladas de colores vivos, el paisaje urbano de Göteborg y la intensa actividad del puerto de la ciudad. En el centro de la parte inferior aparece el símbolo de la Feria, el rostro anaranjado de Mercurio.

Cartel de Olle Zetterquist de la Svenska Mässan de 1950.

Mercurio tiene un papel preminente en el cartel de la Svenska Mässan de 1952,[13] firmado por T. Cihoubeuj (?). Sobre un fondo azul, el rostro anaranjado del dios protector del comercio con los cabellos rizados y con el inconfundible caso alado, ocupa toda la parte superior del cartel. El Mercurio que aparece en este cartel se utilizó por primera vez en 1927 en varios elementos de comunicación.

Cartel firmado por T. Cihoubeuj (?) de la Svenska Mässan de 1952.

El recurso gráfico utilizado en el cartel de la Feria de Göteborg de 1953, firmado por L. Clæsson, es un sobre con su correspondiente sello timbrado.[14] El sello representa el símbolo de la Svenska Mässan, el rostro de Mercurio. En el tampón se pueden leer las fechas de celebración del acontecimiento ferial junto con el nombre de la ciudad y del país en inglés, Gothenburg y Sweden, respectivamente.

Cartel firmado por L. Clæsson de la Svenska Mässan de 1953.

La Feria Internacional de la Construcción y la Vivienda era uno de los salones monográficos de la Svenska Mässan.[15] En el cartel de la edición de 1953, firmado por Frei, destaca sobre un fondo de color azul un gran andamio en lo alto de la cual hay un trabajador que pinta el símbolo de la Svenska Mässan, el rostro de Mercurio, en la pared.

Cartel firmado por Frei de la Feria Internacional de la Construcción y la Vivienda organizada por la Svenska Mässan en 1953.

El cartel siguiente corresponde a la edición de 1954. A la derecha de la parte superior aparece el mapa de los países ribereños al mar Báltico donde destaca en amarillo el punto geográfico donde se encuentra la ciudad de Göteborg. Hacia esta ciudad, y concretamente hacia la Svenska Mässan, se dirigen tres cigüeñas que vuelan con las alas desplegadas. Esta composición recuerda un poco el cartel de Jan Olejniczak de la Feria de Poznań de 1961 que presentamos en un artículo anterior. Disculpad la calidad de la ilustración, no hemos podido encontrar otras con una resolución más buena.

Cartel de la Svenska Mässan de 1954.

El recurso iconográfico principal del cartel de W. Sahlin de la Svenska Mässan de 1955[16] es un ala de uno de los atributos del dios protector del comercio. Delante, dos flores aportan una nota de color a una composición bastante simple.

Cartel de W. Sahlin de la Svenska Mässan de 1955.

El cartel de la Feria Sueca de Göteborg de 1964[17] presenta una composición iconográfica muy alejada de lo que podríamos esperar de un acontecimiento de connotaciones marcadamente mercantiles y económicas. El principal recurso iconográfico es una mariposa que vuela sobre un campo de flores blancas. Posiblemente el autor anónimo del cartel quería asociar la celebración del acontecimiento ferial con la llegada de la primavera. Todo muy bucólico. Otra vez disculpad la calidad de la ilustración, es la única que hemos podido conseguir.

Cartel de autor desconocido de la Svenska Mässan de 1964.

Acabaremos el artículo dedicado a la Svenska Mässan con la presentación de un folleto que posiblemente reproduce el cartel de la edición de 1966 de la Feria Sueca de Göteborg. En el recuadro central, destaca sobre un fondo azul el mapa de la parte septentrional de Europa. En el punto geográfico donde se ubica la ciudad de Göteborg encontramos un corazón rojo con el logotipo de la Feria Sueca: la cabeza de Mercurio con sus rizos dorados. Seis líneas de colores diversos dividen el recuadro en doce partes. El logotipo de la Union des Foires Internationales (UFI), también una cabeza de Mercurio, se encuentra a la derecha de la parte superior del recuadro.

Folleto de la Svenska Mässan de 1966 que muy probablemente reproduce el cartel de la edición de aquel año de la Feria de Göteborg.

[1] Konstskolans bibliotek.
[2] Stockholmskällan (Museo de la Ciudad de Estocolmo) <http://www.stockholmskallan.se&gt;.
[3] <www.posterteam.com>
[4] Consultad la entrada ‘Allmänna konst- och industriutställningen’ de la Viquipèdia en sueco.
[5] Consultad la entrada ‘Allmänna konst- och industriutställningen’ de la Viquipèdia en sueco.
[6] Skånes Näringslivsarkiv (SNA) <http://www.sn-arkiv.se&gt;.
[7] Hulting, Johan, Norrköping och dess omgifningar. Officiell handbok utgifven af Förvaltningsutskottet för 1906 års Konst- och Industriutställning. Norrköping 1906.
[8] Colección particular de Víctor Oliva.
[9] La Foire de Suède. Gothembourg. Foire Nationale. Göteborg, 1923. AHCCB 543.24.
[10] <www.internationalposter.com>
[11] Feria Internacional Sueca. Göteborg, 1962. AHCCB 1512.8.
[12] AHCCB. Fondo de carteles núm. 7.339.
[13] AHCCB. Fondo de carteles núm. 7.348.
[14] AHCCB. Fondo de carteles núm. 7.361.
[15] AHCCB. Fondo de carteles núm. 7.371.
[16] <www.posterteam.com>.
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Reichenberger Messe [Feria de Reichenberg]

Los carteles de la Feria de Reichenberg

Detalle de un folleto de información y propaganda de la Feria de Reichenberg de 1934.

Reichenberg, nombre en alemán de la ciudad de Liberec (República Checa), fue la capital de la región de los sudetes durante el periodo de entreguerras; una región del nuevo estado de Checoslovaquia surgido después de la Primera Guerra Mundial y de población mayoritariamente alemana. Con los acuerdos de Múnich del 30 de septiembre de 1938 entre el Reino Unido, Francia, Italia y la Alemania de Hitler, la región de los sudetes entró a formar parte de la Alemana nazi. Acabada la Segunda Guerra Mundial, Checoslovaquia recuperó este territorio y expulsó la población alemana.

Folleto de información y propaganda de la Feria de Reichenberg de 1934.[1]

Reichenberg fue una de las tres ciudades checoslovacas, junto con Praga[2] y Bratislava,[3] que organizó con éxito una feria de muestras internacional durante el periodo de entreguerras. Las tres ciudades representaban las comunidades nacionales que configuraban el nuevo Estado checo: Praga (comunidad checa), Bratislava (comunidad eslovaca) y Reichenberg (comunidad alemana). La primera edición de la Feria de Reichenberg se celebró del 14 al 22 de agosto de 1920 y fue una de las ferias fundadoras, en 1925, de la Union des Foires Internationales (UFI). Con anterioridad, en Reichenberg se habían celebrado varias exposiciones industriales. La más relevante fue la Deutschbhömische Ausstellung (Exposición Alemana de Bohemia), que tuvo lugar en 1906. Fue una contra-exposición boicoteada por los checos que los alemanes de Checoslovaquia organizaron en contraposición a la Exposición Nacional de Praga de 1891.[4]

Cartel de Anton Robert Leinweber (1845 – 1921) de la Exposición Alemana de Bohemia de 1906.[5] Destaca en este cartel la figura central, un hombre barbudo que desde lo alto de un cerro observa la ciudad de Reichenberg. Lo que llama más la atención es su indumentaria y la maza que sostiene con la mano izquierda. Este personaje es Rübezahl, una figura de la mitología popular de Silèsia y de la región de los sudetes. La figura del cartel es una adaptación del Rübezahl que creó el pintor austríaco Moritz von Schwind (1804-1871) en una obra del año 1859.
Cartel de estética marcadamente modernista de Bertold Löffer de la Exposición Alemana de Bohemia de 1906.[6]

Los organizadores de la Feria de Reichenberg, en una hoja informativa de 1921 impresa en castellano,[7] presentaban su ciudad como el primer y el más importante mercado comercial de exportación industrial de Bohemia, Moràvia, Silèsia y Eslovaquia. Entre los productos que se podían encontrar a la Feria mencionaban los textiles, los cristales y las porcelanas de Bohemia, la cristalería y la bisutería de Gablonz (Jablonec), la maquinaria, los productos químicos, los metales, los cueros y las maderas. Como atractivo para los posibles visitantes, se destacaba la posibilidad de combinar la visita a la Feria de Reichenberg con la visita a la Feria de Leipzig, la principal feria de muestras europea durante el periodo de entreguerras.

Hoja informativa en castellano de la III Feria Internacional de Reichenberg de 1922.[8]

Casi todos los carteles de la Feria de Reichenberg del periodo de entreguerras fueron diseñados por Josef Jäger (Weissenbach, 1883 – ) o su taller. El cartel de la primera edición de la Feria, el de 1920, marcó la pauta de todos los posteriores. El recurso gráfico utilizado es un imán coronado por el logotipo del acontecimiento, ‘RM’, la sigla de Reichenberg Messe (Feria de Muestras de Reichenberg). Esta composición se convirtió en el símbolo de la Feria y está presente en todos los carteles como motivo iconográfico central, muy a menudo como único elemento gráfico. En algunas ocasiones, el símbolo de la Feria comparte protagonismo con otros recursos gráficos muy utilizados en los carteles de ferias europeas: la cabeza de Mercurio o alguno de sus atributos (años 1926 y 1932), el ferrocarril (años 1924 y 1935) o el avión como símbolos de progreso (año 1937).

El principal recurso gráfico del cartel de la primera edición de la Feria de Reichenberg,[9] la de 1920, es cómo hemos dicho un imán coronado con la sigla de la institución ferial. El imán, elemento utilizado en carteles otras ferias europeas (Utrecht, 1946; Milán 1948; Bruselas, 1953), simboliza el poder que tiene una feria para atraer las mercancías, los expositores/vendedores y los visitantes/compradores, es decir, para atraer los negocios.

Cartel de la primera edición de la Feria de Reichenberg de 1920, diseñado por Josef Jäger.

En el cartel de la Feria de Reichenberg de 1921[10] destaca, sobre un fondo negro, una sierra montañosa, presumiblemente la cordillera de los sudetes, de tres picos de color blanco y ribeteada en azul. Una cinta azul, que lleva impreso en negro un caduceo —uno de los atributos de Mercurio, el dios protector del comercio—, una rueda dentada y un martillo —símbolos de la industria y el trabajo manual, respectivamente— y una espiga de trigo —símbolo de la agricultura—, rodea el pico más alto. Debajo de la cinta hay el logotipo de la feria, una ‘U’ azul e invertida, que simboliza un imán que atrae las mercancías y los negocios, coronada por la sigla ‘RM’, de la Reichenberg Messe (Feria de Muestras de Reichenberg).

Versión en francés del cartel de la segunda edición de la Feria de Reichenberg de 1921, diseñado por Josef Jäger.
Versión en alemán del cartel de la segunda edición de la Feria de Reichenberg de 1921. El azul de la cinta que envuelve la montaña y del logotipo ha sido substituido por el rojo en este cartel.[11] 1921 Este cartel También lo tienen en el MAK, sin digitalizar.[12]

La composición gráfica del cartel de la III Feria de Reichenberg, la de 1922, es muy sencilla.[13] El símbolo de la feria, una ‘U’ dorada e invertida, que simboliza un imán que atrae las mercancías y los negocios, coronada por el logotipo del evento, ‘RM’, la sigla de Reichenberg Messe (Feria de Muestras de Reichenberg), también dorado, destaca sobre un fondo negro en la parte central del cartel. La versión en alemán de este mismo cartel también se encuentra en la WBR[14] y en la ONB[15] y en la Biblioteca Nacional Széchényi de Budapest[16], tienen la versión en húngaro. La combinación de colores diferencia las diferentes versiones de este cartel. En el MAK también tienen la edición en checo este cartel, pero sin digitalizar.[17]

Versión en francés del cartel de la tercera edición de la Feria de Reichenberg de 1922, diseñado por Josef Jäger.
Versión en alemán del cartel de la tercera edición de la Feria de Reichenberg de 1922, diseñado por Josef Jäger.
Versión en húngaro del cartel de la tercera edición de la Feria de Reichenberg de 1922, diseñado por Josef Jäger.

Los carteles de las ediciones de 1923, 1925 y 1936 no ha sido posible reproducirlos. En el Museo de Artes Aplicadas de Viena (MAK) tienen un ejemplar en alemán del cartel de 1923[18] y otro del de 1936,[19] pero no los tienen digitalizados. Los carteles de la Reichenberger Messe de 1924[20] y 1935[21] tienen una locomotora como elemento iconográfico central de las respectivas composiciones. El ferrocarril, estrechamente vinculado al proceso de industrialización de los países europeos, siempre se lo asocia a la idea de progreso. En el primero de estos carteles, una locomotora circula por debajo de un ingente arco de color rojo, que no es otra cosa que el logotipo de la feria bohemia, el imán coronado con la sigla de la institución ferial. El ferrocarril está embellecido con numerosas banderas pertenecientes en los países participantes al acontecimiento ferial. Las fechas de celebración de la Feria, en negro, se encuentran a la parte superior del cartel, mientras que el resto del texto informativo, también en negro, a la parte inferior. Este cartel también lo tienen, pero sin digitalizar, en la Biblioteca Nacional de Austria (ONB[22]), en la Biblioteca Municipal de Viena (WBR[23]) y al Museo de Artes y Oficios de Hamburgo (MKG[24]).

Cartel en alemán de la edición de 1924 de la Feria de Reichenberg, diseñado por Josef Jäger.

En el cartel de 1935, la locomotora tiene un protagonismo más acentuado que en el cartel precedente. La perspectiva es frontal y muy imponente; da la sensación que el ingenio ferroviario tenga que llevarse todo lo que pueda encontrar por delante. El logotipo de la Reichenberger Messe, en negro, se encuentra circunscrito dentro de un círculo que juega con los colores rojo y blanco. El texto informativo ocupa la parte inferior del cartel, mientras las fechas de celebración del acontecimiento ferial están a la izquierda de la parte superior.

Cartel en alemán de la edición de 1935 de la Feria de Reichenberg, diseñado por Josef Jäger.

Si en la década de los años treinta del siglo pasado el ferrocarril era símbolo de progreso, el avión podía perfectamente asociarse al concepto de modernidad. Josef Jäger utiliza la imagen del avión en dos de los carteles de la Reichenberger Messe, en el de la edición de 1930[25] y en el de 1937.[26] En la primera composición, destaca sobre un fondo amarillo el logotipo de la Feria de Reichenberg en rojo, ubicado a la izquierda del cartel. Hacia este punto se dirigen tres aviones (podrían ser tres aves), también rojos, que toman la forma del caduceo de Mercurio, uno de los atributos más característicos del dios protector del comercio. El texto informativo, en negro se encuentra a la derecha de la parte inferior. Este mismo cartel también lo tienen en la Biblioteca Municipal de Viena (WBR[27]), pero sin digitalizar.

Cartel en alemán de la edición de 1930 de la Feria de Reichenberg, diseñado por Josef Jäger.

El cartel de la Reichenberger Messe de 1937 presenta claramente dos aviones rojos, no aves, como motivo iconográfico principal. Los dos aviones se dirigen en un vuelo picado hacia el recinto de la feria bohemia, los edificios del cual destacan en blanco a la derecha de la parte inferior del cartel. El cuerpo posterior del avión que aparece en primer término es el logotipo de la Feria de Reichenberg. Sobre las alas lleva impreso en blanco el texto informativo. Este cartel también lo tienen en el Museo Alemán de Historia (DHM[28]), pero sin digitalizar.

Cartel en alemán de la edición de 1937 de la Feria de Reichenberg, diseñado por Josef Jäger.

Los dos carteles siguientes de la Feria de Reichenberg, también de Josef Jäger, tienen en común la figura de Mercurio. El cartel de 1926[29] incorpora, a la derecha de la parte superior, la cabeza del dios protector del comercio, con su inconfundible casco alado. Por la forma del casco, la figura recuerda más un soldado que una divinidad clásica. La composición es en blanco y negro, excepto la nota de color que da el logotipo de la Reichenberger Messe, en rojo dentro de un círculo negro simulando el centro de una diana. Todo ello impregna la composición de unos rasgos marciales muy evidentes. El texto informativo ocupa la parte inferior del cartel.

Cartel en alemán de la edición de 1926 de la Feria de Reichenberg, diseñado por Josef Jäger.

Seis años más tarde, Josef Jäger recurrió otra vez a la figura de Mercurio para componer el cartel de la Reichenberger Messe de 1932.[30] En esta ocasión, sobre un fondo azul también aparece la cabeza del dios protector del comercio vista ligeramente de perfil. Si el Mercurio de 1926 tenía unos rasgos marcadamente militares, el de 1932 parece un cronista radiofónico que pregona por todas partes las virtudes de la feria bohemia. Justamente, el logotipo de la Feria de Reichenberg ocupa la parte central de lo que parece un micrófono. El texto informativo, en negro y caja alta, ocupa los extremos inferior y superior del cartel. Este cartel también lo tienen en el Museo Alemán de Historia (DHM[31]), pero sin digitalizar.

Cartel en alemán de la edición de 1932 de la Feria de Reichenberg, diseñado por Josef Jäger.

En el cartel de la Feria de Reichenberg de 1927,[32] también de Josef Jäger, destaca con fuerza la mancha roja del centro de la composición. Se trata de un sello estampado en el lacre que reproduce el símbolo de la Feria de Reichenberg. El texto informativo, en negro, ocupa los extremos inferior y superior del cartel con una tipografía que simula la letra gótica. Este mismo cartel también lo tienen en el Museo de Artes Aplicadas de Viena (MAK[33]) y en el Museo de Artes y Oficios de Hamburgo (MKG[34]), pero sin digitalizar.

Cartel en alemán de la edición de 1927 de la Feria de Reichenberg, diseñado por Josef Jäger.

El recurso iconográfico del cartel de 1933[35] de la Reichenberger Messe es una señal de color azul que indica las fechas de celebración del acontecimiento ferial. En el extremo derecho de esta señal, en rojo, hay el logotipo de la Feria de Reichenberg. Por la forma que tiene la señal, podríamos interpretar que se trata de un caduceo, uno de los atributos de Mercurio, el dios protector del comercio. El texto informativo, en rojo, se encuentra a la parte inferior del cartel.

Cartel en alemán de la edición de 1933 de la Feria de Reichenberg, diseñado por Josef Jäger.

Finalmente, los carteles de 1928, 1929, 1931 y 1934 tienen en común, con ligeras diferencias, el mismo recurso iconográfico, que no es otro que el logotipo de la Feria de Reichenberg; una ‘U’ invertida, que simboliza un imán que atrae las mercancías y los negocios, coronada por la sigla ‘RM’, de la Reichenberg Messe. En el cartel de 1928, atribuido a Gebrüder Stiepel[36], destaca sobre uno fundo ocre el logotipo de la feria en azul. Este cartel también lo tienen, pero sin digitalizar, en la Biblioteca Municipal de Viena (WBR[37]) y en el Museo de Artes Aplicadas de Viena (MAK[38]).

Cartel en alemán de la edición de 1928 de la feria de Reichenberg, atribuido a Gebrüder Stiepel.
Viñeta en alemán de la edición de 1928 de la Feria de Reichenberg, diseño atribuido a Gebrüder Stiepel.[39]

El cartel de Josef Jäger de la Feria de Reichenberg de 1929[40] conmemora la décima edición de la feria bohemia. Se trata de una composición que simula un castillo de cuatro niveles confeccionado con diez logotipos de la Reichenberger Messe. El texto informativo ocupa la parte inferior del cartel. Este cartel también lo tienen, pero sin digitalizar, en el Museo de Artes Aplicadas de Viena (MAK[41]), en el Museo de Artes y Oficios de Hamburgo (MKG[42]) y en el Museo Nacional de Eslovaquia (SNM[43]).

Cartel en alemán de la edición de 1929 de la Feria de Reichenberg, diseñado por Josef Jäger.
Viñeta en inglés de la edición de 1929 de la Feria de Reichenberg.[44] En la versión inglesa, el fondo es negro, a diferencia de la versión alemana que es azul.

Josef Jäger introduce un nuevo recurso iconográfico en el cartel de la Feria de Reichenberg de 1931. El elemento principal continúa siendo el logotipo de la Reichenberger Messe que en esta ocasión descansa sobre un globo terráqueo, idea que refuerza el carácter internacional de la feria bohemia. El texto informativo ocupa los extremos inferior y superior de la composición. Este cartel también lo tienen, pero sin digitalizar, en el Museo de Artes y Oficios de Hamburgo (MKG[45]).

Cartel en alemán de la edición de 1931 de la Feria de Reichenberg, diseñado por Josef Jäger.

El último cartel de este artículo dedicado a la Feria de Reichenberg es el que corresponde a la edición de 1934[46]. Cómo siempre, el motivo iconográfico principal es el logotipo de la Reichenberger Messe, el imán coronado por la sigla de la feria en rojo, que se levanta en medio del recinto ferial.

Cartel en checo de la edición de 1934 de la Feria de Reichenberg, diseñado por Josef Jäger.
Folleto de propaganda de la Feria de Reichenberg de 1934.[47] Se trata de una adaptación del cartel del evento ferial de aquel año.

[1] Foire Generale d’Echantillons de Liberec –  Reichenberg. Reichenberg, 1934. AHCCB 543.15.
[2] Consultar los artículos de la Feria de Muestras de Praga [Prazský Vzorkový Veletrh] de este blog.
[3] Próximamente publicaré en este blog los artículos de la Feria de Bratislava [Orientálný Trh Bratislava / Medzinárodný Dunajský Veletrh]».
[4] Hofmann, Andreas R. «Utopie nazionali: grande esposizioni in Europa centro-orientale, 1891-1929». Memoria e Ricerca, núm. 17, septiembre-diciembre 2004, p. 239. Consultar también també los artículos de la Feria de Muestras de Praga [Prazský Vzorkový Veletrh] de este blog.
[5] AL Inventarnummer: DG2003/915.
[6] Österreichisches Museum für angewandte Kunst / Gegenwartskunst (MAK) [Museo de Austria de Artes Aplicadas / Arte Contemporáneo]. Inventar: PI 2655.
[7] Invitación a la II Feria Internacional de Reichenberg. Reichenberg, 1921. Archivo Histórico de la Cámara de Comercio de (AHCCB) 543.15.
[8] AHCCB 543.15.
[9] Museum für Gestaltung Zürich. Zürcher Hochschule der Künste (ZHDK) [Museo del diseño de Zúrich. Museo de las Artes de Zúrich]. Plakatsammlung, Objectnumber: 80-0206.
[10] AHCCB. Fondo de carteles núm. 7.017.
[12] MAK. Inventar: PI 4308.
[13] AHCCB. Fondo de carteles núm. 7.239.
[14] Wienbibliothek im rathaus (WBR) [Biblioteca Municipal de Viena]. Sign.: P 228090.
[15] Österreichische Nationalbibliothek (ONB) [Biblioteca Nacional de Austria]. Grafiksammlung, Inventar-Nr. 16333157.
[16] Magyar Digitalis Képkönyvtár (MDK) [Biblioteca Digital de la Biblioteca Nacional Széchényi de Hungría]. Raktári jelzt: PKG. 1922/18.
[17] MAK. Inventar: PI 4307.
[18] MAK. Inventar: PI 4306.
[19] MAK. Inventar: PI 2457.
[20] <http:/www.dorotheum.com>
[21] < http:/www.icollector.com>.
[22] ONB. Grafiksammlung, Inventar-Nr. 16312128.
[23] WBR. Sign.: P 10845.
[24] Museum für Kunst und Gewerbe Hamburg (MKG) [Museo de Artes y Oficios de Hamburgo]. Objekt: 04040707.
[25] MKG. Objekt: 04040705.
[26] WBR. Sign.: P 37889.
[27] WBR. Sign.: P 10845.
[28] DHM. Inventarnr: P 73/2208.
[29] WBR. Sign.: P 228156.
[30] MKG. Objekt: 04040717.
[31] Deutschen Historischen Museums (DHM) [Museo Alemán de Historia]. Inventarnr: P 73/2209.
[32] WBR. Sign.: P 38267.
[33] MAK. Inventar: PI 4617.
[34] MKG. Objekt: 04040709.
[36] Slovenské Národné Múzeum (SNM) [Museo Nacional de Eslovaquia]. Identifier: 21388656.
[37] WBR. Sign.: P 38273.
[38] MAK. Inventar: PI 4604.
[39] Colección particular de Víctor Oliva.
[40] WBR. Sign.: P 228088.
[41] MAK. Inventar: PI 823.

[42] MKG. Objekt: 04040711.

[43] SNM. Identifier: 21383404.
[44] Colección particular de Víctor Oliva.
[45] MKG. Objekt: 04040703.
[46] SNM. Identifier: 21390051.
[47] Foire Generale d’Echantillons de Liberec –  Reichenberg. Reichenberg, 1934. AHCCB 543.15.
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Feria de Muestras de Valladolid / Feria Regional de Muestras de Castilla y León/ Feria Nacional de Muestras de Castilla y León

La Feria de Muestras de Valladolid

Detalle del cartel de Manuel Mucientes de la primera Feria de Muestras de Valladolid de 1935.

La primera Feria de Muestras de Valladolid se celebró en 1935 en los jardines del Campo Grande de la ciudad castellana. La Feria no tuvo continuidad porque la Guerra Civil truncó la iniciativa. Tuvieron que pasar tres décadas, hasta 1965, para que la capital castellana acogiera nuevamente un acontecimiento ferial.

Valladolid, si se exceptúan las grandes ferias de la época medieval y moderna, no tenía una tradición arraigada en la organización de exposiciones agrarias e industriales. El único precedente remarcable fue la Exposición Pública de Valladolid celebrada en 1871, el objetivo de la cual era mostrar las producciones de Castilla, al final, pero, tan sólo fue una exposición local puesto que muchas provincias castellanas no participaron.

Grabado de la Exposición Pública de Valladolid de 1871, exterior de las galerías agrícola y mecánica.[1]

Los promotores de la primera Feria de Muestras de Valladolid consideraban que la capital castellana era un gran centro consumidor al cual había que acercar la producción. Cuando menos, así lo pregonaban en los documentos que promocionaban el evento ferial: «Valladolid, centro de Castilla, el consumidor más importante de España, ha visto cómo otras regiones celebraban sus Ferias de Muestras, sin ser nunca apetencia de organizar un certamen similar, porqué eran épocas en que los compradores podían acudir a los centros de producción —donde aquellos se celebraban— pues sus negocios podían sufrir el recargo que tales asistencias suponían. Hoy, no; y, por ello, se organiza en Valladolid la 1a Feria de Muestras para que los productores acudan con sus mercancías al lugar en que se encuentran los compradores, única forma, en los momentos actuales de poder conseguir operaciones».[2]

Folleto de información y propaganda de la I Feria de Muestras de Valladolid de 1935[3] que reproduce el cartel Sebastián Rey Padilla (Linares, 1911 – Madrid, 1973).

El acto de inauguración de la primera Feria de Muestras de Valladolid estuvo presidido por el ministro de Marina, Antonio Royo Villanova Urieta (Zaragoza, 1869 — Madrid, 1958). Antonio Royo Villanova era periodista, político español, catedrático de derecho en la Universidad de Valladolid y director del diario El Norte de Castilla entre 1912 y 1956. Siempre se opuso a las reivindicaciones autonomistas de Cataluña, a pesar de haber traducido al castellano La nacionalidad catalana de Enric Prat de la Riba. En 1931 fue diputado por Valladolid en las primeras Cortes republicanas, cargo que renovó en 1933 en las listas del Partido Agrario. En las Cortes fue muy beligerante contra el Estatuto de Autonomía de Cataluña. Fue ministro de Marina entre el 6 de mayo y el 25 de septiembre de 1935 en el gobierno que presidió Alejandro Lerroux. No ha de extrañar, pues, que con este currículum el ministro hiciera constantes alusiones a Cataluña en el acto de inauguración: «no tomareis a desaire que aquí en este recinto de la cultura castellana me haya detenido en primer lugar ante los stands de la industria de Tarrasa y Sabadell, que demuestran la confraternidad que debe existir entre todas las ramas de la industria española».[4] Es interesante reproducir la crónica periodística del acontecimiento, donde las cuestiones económicas implícitas en todo evento ferial fueron relegadas a un segundo término por las constantes referencias a Cataluña y a su españolidad: «Afirma [Antonio Royo Villanova] que hay que proteger a la industria catalana, en cuanto tiene de nacional, esto es, española, porque no se puede hablar de nación catalana. Entiende que la industria catalana y la castellana son y deben ser solidarias. Que todos coman pan, pero hecho con trigo español. Conviene a Cataluña que Castilla sea rica; pero a Castilla le conviene también que lo sea Cataluña. Por esto, el actual Gobierno se preocupa de favorecer la industria y exportación de los productos catalanes, pero sin que ello perjudique a la industria de otras regiones españolas. Insiste en que eso de “nación catalana” es un equívoco que debe desaparecer. Declara, en nombre del Gobierno, abierta la I Feria de Muestras de Valladolid, y termina con vivas a España y a Cataluña española».[5] Sin comentarios.

Folleto de la I Feria de Muestras de Valladolid de 1935.[6]

Folleto de la I feria de Muestras de Valladolid de 1935.[7]

La primera Feria de Muestras de Valladolid tuvo un componente agrícola y ganadero bastante relevante, de hecho en los folletos de propaganda de 1935 se presenta el acontecimiento como un «certamen agro-industrial».[8] La ubicación de la Feria en los jardines del Campo Grande se presentaba como provisional y se anunciaba que «el próximo año, ya asentada la Feria en el palacio permanente proyectado, ofrecerá Valladolid un marco ajustado a las proporciones y a la finalidad de la empresa que se ensaya».[9] Aun así, el estallido de la Guerra Civil impidió que el proyecto fructificara.

Viñeta que reproduce el cartel oficial de la Feria de Muestras Valladolid de 1935.[10] El artista Sebastián Rey Padilla (Linares, 1910 — Madrid, 1973) fue el autor del cartel oficial de la primera Feria de Muestras de Valladolid. Rey Padilla también fue el autor del cartel de la Feria de Barcelona de 1948 y el de la Exposición Agrícola y Ganadera de Lleida del año 1946. Otros artistas vallisoletanos, como Juan Antonio Morales y Manuel Mucientes, también diseñaron carteles para la primera edición de la Feria de Valladolid.

La actividad ferial remprendióse en  la capital castellana en 1965, con la organización de la primera Feria Regional de Muestras de Valladolid. Al igual como había sucedido durante el periodo republicano, se trataba de una feria donde el componente agrícola y ganadero era el principal atractivo, a pesar que la representación de las industrias locales, muy vinculadas al sector agroalimentario, también estaban presentes: «la ganadería tiene este año un lugar preferente en al Feria, con lotes de ganado vacuno, bovino, de cerda, etc.; la avicultura ha incrementado sus exponentes […], la industria está, asimismo, ampliamente representada, destaca la automovilística hasta la que representa el importante sector aquí tan significativo de la industrialización del campo».[11]

Formalmente el ámbito territorial de la Feria era regional (Castilla y León), pero básicamente se circunscribía en las provincias de Valladolid, Burgos, Palencia y Santander. Aun así, las aspiraciones para conseguir la categoría de Feria nacional eran presentes en los organizadores del evento ferial: «numeroso público acudió a la inauguración de la II Feria Regional de Muestras de Valladolid (1966), que aspira a extender su ámbito a lo nacional y hoy es ya fruto logrado y representativo de la región castellano-leonesa. […] 12.000 m cuadrados, imprescindibles para dar cabida al número de expositores: más de 370».[12]

Folleto de la I Feria Regional de Muestras de Valladolid de 1965.[13]

En la tercera edición de la Feria Regional de Muestras de Valladolid de 1967 el componente agrícola y ganadero continuaba siendo el más importante: «este año habrá más de 500 expositores nacionales, entre ellos gran numero de Burgos, Santander y Palencia. La sección ganadera tendrá este año una representación muy numerosa. […] La Feria Regional de Muestras de Valladolid ofrecerá además una novedad interesante: se trata de una gran exposición vinícola, en la que participarán las más importantes bodegas de la provincia de Valladolid, con su original muestrario de los apreciados caldos de Castilla».[14] En el acto de inauguración de la Feria de aquel año, el alcalde de Valladolid, Martín Santos Romero, y el presidente del Comité Ejecutivo de la Feria, José Luis Mosquera, volvieron a solicitar al ministro de Comercio , Faustino García-Moncó Fernández (Santander, 1916 — Madrid, 1996), la concesión de la categoría de Feria Nacional: «tanto el alcalde de Valladolid […] como el presidente del Comité ejecutivo de la Feria regional de Muestras […] pidieron al señor García Moncó la concesión del título de Feria nacional de Muestras a esta manifestación periódica. “Dentro de la vieja solera campesina de Castilla –dijo el señor Santos Romero-, la provincia de Valladolid se ha incorporado al progreso industrial de España. […] Apoyándose [Mosquera] en los mismos razonamientos expuestos por el alcalde de Valladolid, insistió en que esta Feria Regional sea declarada nacional no sólo por cuanto Valladolid representa, sino por estar enclavada en el centro mismo de once provincias castellanas, por el número de sus habitantes y por sus fáciles vías de comunicación. El recinto ocupa una extensión aproximada de cincuenta mil metros cuadrados, con dos amplios pabellones y más de cuatrocientos cincuenta stands. Se reúne en ellos una amplísima gama de la actividad económica: fabricación de automóviles y juguetes, obras de transformación agrícola, materiales para la construcción, productos de alimentación, maquinaria para la industria y la agricultura».[15] Hay que recordar que, de acuerdo con el Decreto de 1943 regulador de las ferias y exposiciones comerciales, sólo podía haber dos ferias de ámbito internacional (ya lo eran Valencia y Barcelona) y dos de ámbito nacional (ya lo eran Zaragoza y Sevilla, esta, Iberoamericana desde 1961).

En 1973, la Feria de Valladolid logró la categoría de evento nacional con la celebración de la primera Feria Nacional de Muestras de Castilla y León. El componente agrícola y ganadero continuaba ejerciendo un papel preponderante. La prensa, además de los datos técnicos de rigor, destacaba «dos novedades importantes, la construcción de un pabellón agrícola y la celebración de las primeras Jornadas Nacionales de Ingeniería Rural».[16] A pesar de esta clara orientación hacia el sector primario, el alcalde de Valladolid y presidente del Comité Ejecutivo de la I Feria Nacional de Muestras de Castilla y León, Antolín de Santiago y Juárez, defendía el carácter industrial de la ciudad de Valladolid: «Hasta hace diez años podía calificarse a Valladolid como ciudad eminentemente agrícola o, al menos, dependiente, en sus industrias básicas, de la agricultura. En la actualidad Valladolid es una ciudad eminentemente industrial con una industrialización en pleno desarrollo y con una definitiva característica metalúrgica, aunque sin haber abandonado las industrias de transformación de productos agrícolas. En estos momentos las industrias vallisoletanas fundamentales abarcan las ramas de la automoción (FASA, Sava, Michelín, etc.), alimentarias (harina, azúcar, piensos compuestos) y textiles y de transformación (Tafisa, papeleras, etc.)».[17]

La actividad ferial en la capital castellana se ha ido desarrollando sin interrupción desde entonces. Actualmente, la Feria de Valladolid es un consorcio las actividades del cual son la organización y el desarrollo de ferias, congresos y eventos. Cada año se celebra la Feria de Muestras, que es una manifestación económica multisectorial.

Los carteles de la Feria de Muestras de Valladolid

Detalle del cartel la tercera Feria Nacional de Muestras de Castilla y León de 1975.

Sebastián Rey Padilla fue el autor del cartel oficial de la Feria de Muestras Valladolid de 1935. Además del cartel oficial, la Feria de Muestras de Valladolid produjo otros carteles de pequeño formato que contribuyeron a difundir el evento ferial de la capital castellana. Uno de estos carteles de pequeño formato es del pintor Juan Antonio Morales (Villavaquerín del Cerrato, Valladolid, 1909 — Madrid, 1984).[18] Este artista hizo la primera exposición en 1931 en el Círculo Mercantil de Valladolid, que le abrió las puertas para ingresar en la Escuela de Bellas Artes de Madrid, donde entró en contacto con los círculos intelectuales de la capital española. Con el estallido de la Guerra Civil, se adhirió a la alianza de intelectuales antifascistas. Fue el autor del cartel Los Nacionales, uno de los carteles más relevantes del periodo bélico. Acabada la Guerra estuvo en prisión durante un corto periodo de tiempo, al salir se dedicó a hacer retratos de la alta sociedad, incluso hizo uno de Francisco Franco. En 1964 ingresó en la Academia de San Fernando y en 1974, en la Academia Española de Roma. El cartel de Juan Antonio Morales de la Feria de Muestras de Valladolid de 1935 presenta una composición geométrica bastante peculiar. En el extremo inferior izquierdo, una rueda dentada —la alegoría de la industria— proyecta la división de la composición en dos partes, en dos triángulos rectángulos. El triángulo de la derecha es de un color ocre, propio de los campos de Castilla, donde destacan dos espigas de trigo, representativas de la agricultura. En el triángulo izquierdo destaca, bajo un cielo de un azul intenso, un castillo, la construcción más característica de Castilla y a la cual le debe el nombre.

Cartel de Juan Antonio Morales de la primera Feria de Muestras de Valladolid, de 1935.
Los Nacionales, cartel que Juan Antonio Morales realizó durante la Guerra Civil Española.

El otro cartel de pequeño formato de la primera Feria de Muestras de Valladolid de 1935 es del pintor Manuel Mucientes (Valladolid, 1887 — 1960).[19] Manuel Mucientes estudió Bellas Artes en Valladolid y, posteriormente, se trasladó a Madrid para empezar la carrera Militar, donde ejerció como delineante. Como pintor, destacan los paisajes solitarios, sin figuras, de los pueblos de Valladolid. El cartel de Manuel Mucientes de la Feria de Muestras de Valladolid presenta una composición geométrica bastante más elaborada que la del cartel anterior. La agricultura, con la espiga de trigo, la industria, con la rueda dentada, y el comercio, con el rostro de Mercurio, el dios protector del comercio, están representados en la composición del cartel, en la cual, Manuel Mucientes juega con la combinación de cuatro colores, el negro, el rojo, el amarillo y el verde.

Cartel de Manuel Mucientes de la primera Feria de Muestras de Valladolid de 1935.

De 1935 pasamos a 1969, cuatro años después de la reanudación de la actividad ferial en la ciudad castellana, ahora con el nombre de Feria Regional de Muestras de Valladolid. En los dos tercios superiores de la composición, destaca sobre un fondo negro un círculo compartimentado en cuatro ‘porciones’, dos de más grandes que las otras. Siguiendo el orden de las agujas de un reloj, en la primera ’porción’ encontramos tres ruedas dentadas sobre un fondo amarillo, alegoría de la industria; en la siguiente, sobre un fondo verde, dos espigas de trigo, referencia a la agricultura castellana; en la tercera ‘porción’, sobre un fondo azul, una cabeza vacuna, en representación de la ganadería; y en la última, sobre un fondo rojo, el escudo de la ciudad de Valladolid. La expresión ‘FERIA DE CASTILLA Y LEON’, divide el círculo en dos partes. El texto informativo, ocupa el tercio inferior de la composición.

Cartel de la quinta Feria Regional de Muestras de Castilla y león de 1969.

La composición iconográfica del cartel de la séptima Feria Regional de Muestras de Castilla y León, la de 1971, es bastante original. Los elementos vinculados a la agricultura tienen un protagonismo muy relevante en esta composición. Sobre un fondo negro destaca en rojo y en la parte inferior, un tornillo y dos tuercas y detrás, un espiga de trigo. La posición de estos tres elementos simula la figura de un tractor, con la cabina del conductor y las características ruedas gigantes de estos vehículos. Sobre la espiga de trigo hay el lema, no muy original, por cierto, que será presente en muchos de los elementos de comunicación de esta feria en los años siguientes: «donde la agricultura, la industria y el comercio se dan la mano».

Viñeta que reproduce el cartel de autor desconocido de la séptima Feria Regional de Muestras de Castilla y León de 1971.

El cartel de la tercera Feria Nacional de Muestras de Castilla y León, la del año 1975[20], presenta una composición bastante sencilla. Sobre un fondo de color naranja muy llamativo, el elemento gráfico que más destaca de la composición es la cifra ‘3’, que ocupa la mitad superior del cartel e indica la tercera edición de la Feria Nacional de Muestras de Castilla y León. En 1973, el acontecimiento ferial había cambiado el adjetivo ‘regional’ por el de ‘nacional’. En la parte inferior del cartel, en un recuadro de fondo negro, hay las a alegorías más representativas de la industria, la agricultura y el comercio. Respectivamente, de izquierda a derecha, dos ruedas dentadas, una roja y la otra naranja; una espiga de trigo de color amarillo; y el casco alado de Mercurio, de tonalidades azules. En la parte inferior del cartel hay el conocido lema de la Feria: «donde la agricultura, la industria y el comercio se dan la mano».

El cartel de López (?) de la tercera Feria Nacional de Muestras de Castilla y León de 1975.

La cifra que indica la edición del acontecimiento fue, en el caso de la Feria Nacional de Muestras de Castilla y León, el elemento gráfico que reiteradamente destacaba en la composición de los carteles. En el de la sexta edición, el de 1978, el número 6 ocupa la totalidad de la superficie del cartel. Compositivament, se trata de un cartel más elaborado que no el de 1975. El número 6 se forma a partir de la evolución de una rueda dentada roja. El casco alado de Mercurio y la espiga de trigo, también presentes en este cartel, son elementos iconográficos recurrentes en las composiciones de la Feria de Valladolid. En la parte inferior, nuevamente, el lema de la Feria: «donde la agricultura, la industria y el comercio se dan la mano».

Cartel de la sexta edición de la Feria Nacional de Muestras de Castilla y León de 1978.

Para terminar, presentaremos los carteles de las dos últimos ediciones de este evento ferial, los de los años 2010 y 2011. En el cartel de 2010, destaca sobre un fondo naranja un molinillo de viento, como el que podrían utilizar los niños en cualquier feria de fiesta mayor. El recurso iconográfico apoya a la frase ‘gira en torno a ti’. Hay que recordar que este mismo motivo iconográfico, el del molinillo de viento, ya fue utilizado en la quinta edición del Feria Iberoamericana de Sevilla en 1965. No hay ningún elemento iconográfico que haga referencia la actividad económica de la capital de Castilla y León, hecho que indica que este acontecimiento tiene, en las últimas ediciones, un cariz más bien festivo que no económico.

Cartel de la 76 edición de la Feria Internacional de Muestras de Valladolid de 2010.

El cartel de la última edición de la Feria Internacional de Muestras de Valladolid, la de 2011, al igual que el cartel precedente, tampoco tiene una referencia explícita a cualquier tipo de actividad económica. El lema de esta edición de la Feria es ‘comienza la aventura’, dando a entender que la Feria Internacional de Muestras de Valladolid hay que entenderla como un juego. Los elementos iconográficos del cartel también refuerzan esta idea: una feria de ‘marcianitos’.

Cartel de la 77 edición de la Feria Internacional de Muestras de Valladolid de 2011.

[1] La Ilustración Española y Americana. Año XV, núm. 30, Madrid, 25 de octubre de 1871.
[2] 1ª Feria de Muestras. Valladolid, 1935. AHCCB 1084.28.
[3] Op. Cit.
[4] ABC, 17 de septiembre de 1935.
[5] Op. Cit.
[6] 1ª Feria de Muestras. Valladolid, 1935. AHCCB 1084.28.
[7] Op. Cit.
[8] Op. Cit.
[9] Op. Cit.
[10] AHCCB 1084.28.
[11] ABC, 8 de septiembre de 1966.
[12] Op Cit.
[13] Feria Regional de Muestras de Valladolid. AHCCB 1536.7.
[14] ABC, 12 de agosto de 1967.
[15] ABC, 10 de septiembre de 1967.
[16] ABC, 13 de septiembre de 1973.
[17] Agricultura. Revista agropecuaria. Año XLIII, núm. 496, agosto de 1973, p. 470.471.
[18] AHCCB. Fondo de carteles núm. 7.378.
[19] AHCCB. Fondo de carteles núm. 7.379.
[20] AHCCB. Fondo de carteles núm. 7.306.
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