Międzynarodowe Targi Poznańskie (MTP) [Feria Internacional de Poznań] (1)

Los antecedentes de la Feria Internacional de Poznań (MTP)

Detalle del cartel de la primera edición de la Feria de Poznań, en 1921, obra de J. Nowicki.

Poznań, situada a la orilla del río Warta, uno de los principales afluentes del Oder, es uno de los centros históricos, económicos y culturales más importantes de Polonia.

La Targi Poznańskie (Feria de Poznań) se creó en 1921 a iniciativa de los comerciantes de la ciudad, encabezados por Edward Mazurkiewicz, presidente la Unión de Asociaciones de Comerciantes de Poznań (ZTK). Edward Mazurkiewicz contó con el apoyo incondicional del presidente de la ciudad Jarogniew Drwęski. A pesar de la competencia de ciudades como Varsovia y, especialmente, Gdansk (Danzig, en alemán) y Lwów (actualmente Lviv, Ucrania), la Feria de Poznań se convirtió en la más importante de Polonia. El año anterior, Gdansk había organizado una pequeña feria, pero, de acuerdo con el tratado de Versalles, era una ciudad libre bajo el mandato de la Sociedad de Naciones y la ciudad de Lwów no tenía bastante potencial económico como para convertirse en una seria competidora de Poznań. La situación geográfica de Polonia, y especialmente de Poznań, era estratégica para los responsables de la feria de esta ciudad: «la situation géographique de la Pologne qui fait d’elle en un certain point un pays de transit —un lieu entre l’Ouest et l’Est est d’une grande importance pour le développement futur des Foires Internationales a Poznań. La ville de Poznań étant située sur un réseau de chemin de fer Paris – Berlin – Varsovie. Est un lieu des plus approprié pour l’établissement d’un centre de contact entre les négociants de l’Est et de l’Ouest par l’entremise des milieux commerciaux polonais».[1]

Folleto de promoción e informativo de la edición de 1931 de la Feria de Poznań.[2]

El antecedente más inmediato de la Feria de Poznań fue la Ostdeutsche Ausstellung, en alemán, o Wystawa Wschodnioniemiecka Przemysłuno, en polaco (Exposición de la Alemania Oriental), que se celebró en esta ciudad en 1911. Entonces Poznań formaba parte del Reich alemán.[3] En la tipología de las grandes exposiciones de Europa Central y Oriental, que tuvieron lugar antes de la Primera Guerra Mundial, la Exposición de la Alemania Oriental de 1911 siguió un patrón opuesto al de la Exposición Nacional de Praga del año 1891.[4] Ni los polacos de Rusia, ni los polacos de Prusia disponían de la influencia y el peso político como para organizar una gran exposición que sirviera explícitamente a sus intereses de emancipación nacional. Contrariamente, la Exposición de Poznań se subordinó a los intereses de la política estatal de Prusia y el Reich alemán.

Cartel de la Exposición de la Alemania Oriental de Poznań (Posen en alemán) de 1911 de Peter Woldbrandt (1886 – 1961). El edificio del ayuntamiento de Poznań es el recurso gráfico utilizado por el artista para promover el acontecimiento.

Poznań era considerada peyorativamente como una plaza militar y a principios del siglo XX sufría la carencia de desarrollo económico vinculada a su condición de ciudad militar. Los alemanes tenían una imagen negativa de la ciudad hasta el punto que los trabajadores y los funcionarios que no eran originarios de la región nunca solicitaban un traslado a Poznań. El nombramiento de Poznań como ciudad residencial del emperador y el establecimiento de un denominado “Barrio imperial”, con residencias pomposas, obedecía al objetivo de mejorar la imagen de la ciudad y la moral de sus habitantes alemanes. La construcción de un barrio de casas, subvencionado por el Estado, también tenía que ser un incentivo para que funcionarios públicos, oficiales y miembros de la burguesía alemana se establecieran en la ciudad. Es en este contexto nacionalista prusiano que se enmarca la organización de la Exposición de la Alemania Oriental.

Por otro lado, y siguiendo el modelo checo, los polacos de Poznań centraron su lucha en el campo económico, obtuvieron un relativo éxito en la organización de una densa red de comerciantes y pequeños industriales y consiguieron oponerse a los intentos de Prusia de revertir el equilibrio demográfico de la región en favor de la minoría alemana. La marcha continua de contingentes de población alemana y judía y el crecimiento demográfico de los polacos garantizaron una mayor presencia polaca en los pueblos y ciudades de la región de Poznań.

La Exposición evidenció una serie de contradicciones en cuanto a los objetivos. Por un lado, la muestra tenía que servir para mejorar las infraestructuras de la ciudad, pero también debía encontrar la financiación suficiente para organizar la Exposición que, para mejorar la imagen de la ciudad, tenía que ser brillante y generar un gran prestigio en las otras regiones del Reich. Por otro lado, la ciudad y la provincia de Poznań, con su estructura económica basada fundamentalmente en la agricultura y las pequeñas industrias, no eran capaces de organizar una exposición de esta medida. De aquí nació la idea de una exposición regional de la «Alemania Oriental», que tuviera el apoyo de todas las provincias prusianas orientales (Prusia oriental y occidental, Pomerania, Posnania, Silesia). Esto comportaba un riesgo para los organizadores de la Exposición, puesto que la realidad de Poznań podía quedar oculta por la superioridad manifiesta de la industria pesando norteña de Silèsia y, por lo tanto, malograr el objetivo de mejorar la imagen de la ciudad. Un dilema que no se resolvió del todo.

Cartel que anuncia la Wystawa Przemysłowo-Rolnicza w Poznaniu (Exposición industrial y agrícola de Poznań) de 1911.[5]

La exposición de Poznań era una iniciativa que tenía el apoyo de las autoridades municipales y del gobierno del país. La ideología de la exposición ni era patriótica (polaca), ni apoyó a los movimientos de emancipación nacional, sino todo el contrario, reflejaba la imposición de la razón del Estado prusiano que tenía por objeto reprimir el movimiento nacionalista polaco. Sin embargo, los notables de la ciudad, y en primer lugar el alcalde Ernest Wilms, se esforzaron para atraer a los pequeños industriales y al público polaco, pero debido a la elección del nombre del acontecimiento y de la explícita orientación ideológica nacionalista alemana, esto fue una quimera. Excepto la fábrica de fundición de hierro Cygielski, una de las empresas más importantes de Poznań, la industria polaca mantuvo las distancias con la Exposición. Más difícil es evaluar el papel de los visitantes. A pesar que la prensa polaca no boicoteó abiertamente la Exposición, sí que indicaba sus limitadas ventajas y el gasto inútil, y mencionaba también los comentarios críticos que se publicaban en la parte rusa de la Polonia dividida donde se enfatizaba el objetivo nacionalista prusiano de la Exposición. En el imaginario colectivo, el boicot a la Exposición, como un deber de político nacional, se mantuvo en la memoria de los ciudadanos de Poznań hasta el periodo de entreguerras. Incluso también después de la Segunda Guerra Mundial, cuando la exposición de la Alemania Oriental ni siquiera se mencionaba, contrariamente a lo que sucedía con la Exposición Popular Nacional de 1929.

La curiosidad atrajo a muchos ciudadanos de Poznań a la Exposición. Los medios de comunicación en lengua alemana, de acuerdo con la política oficial, estaban interesados en resaltar el carácter alemán de la ciudad y de la Exposición. El legado más evidente de la Exposición fue la Wieża Górnośląska (Torre de la Alta Silesia), diseñada por el prestigioso arquitecto alemán Hans Poelzig, llamada así porque fue financiada por la industria minera de la Alta Silesia. Este imponente edificio, que parecía una fortaleza, fue rechazado por los ciudadanos polacos que lo vieron como una imposición alemana y el símbolo de su voluntad de dominio sobre los polacos. Sin embargo, la Torre de la Alta Silesia se convirtió en un icono de la ciudad hasta su destrucción durante la Segunda Guerra Mundial. La planta baja de la torre era el área de exposición; la parte superior era un depósito de 4.000 m3 de agua. Durante la segunda mitad del siglo XX se construyó sobre los restos de la Torre de la Alta Silèsia, la Torre ‘Iglicę’, que en polaco quiere decir aguja, y que también se ha convertido en uno de los símbolos de la MTP.

La Wieża Górnośląska (Torre de la Alta Silesia) fue el legado más evidente de la Exposición de la Alemania Oriental de Poznań del año 1911. Este edificio se convirtió en un icono de la ciudad hasta su destrucción durante la Segunda Guerra Mundial.

La construcción más cara y, a la vez, políticamente más polémica del recinto expositivo fue el llamado «pueblo ideal de la nación» (es decir, de la nación alemana), que nada tenía que ver ni con la arquitectura tradicional de la región de Poznań, ni con la realidad de sus habitantes. Era un elemento más de la política nacionalista prusiana en las regiones orientales, que trataba a los polacos con los instrumentos más característicos de una potencia colonial. La Exposición de la Alemania Oriental no podía carecer del parque de atracciones, una característica de la época. El principal atractivo popular del acontecimiento fue el «poblado indígena», ocupado por 75 senegaleses y gambianos, que trajo a Poznań la fascinación por las exposiciones étnicas y coloniales que tuvieron lugar en Europa durante el primer cuarto del siglo XX. Esta atracción estaba sutilmente vinculada a las ambiciones coloniales de Alemania. Cómo muy bien concluye Hofmann,[6] a diferencia de Praga el 1891, la utopía de la exposición de Poznań no fue la emancipación burguesa, sino más bien el autoritarismo expansionista: la manifestación de una mentalidad de barricada en el centro de un territorio considerado como «alemán», pero percibido como un enemigo político.

La Torre ‘Iglicę’ (aguja) es el referente del actual recinto ferial de Poznań.

[1] Carta del director de la Miejski Urzad Targu Poznańskiego (Oficina Municipal de la Feria de Poznań) a la Cámara Oficial de Industria de Barcelona, diciembre de 1924. AHCCB 1085.15.
[2] Feria Internacional de Poznań. Poznań, 1931. AHCCB 1086.35.
[3] Una buena síntesis sobre la Exposición de la Alemania Oriental de Poznań de 1911 es se puede encontrar en Hofmann, Andreas R. «Utopie nazionali: grande esposizioni in Europa centro-orientale, 1891-1929». Memoria e Ricerca, núm. 17, septiembre-diciembre 2004, p. 241-245.
[4] Ver los artículos de la Feria de Muestras de Praga [Prazský Vzorkový Veletrh] de este blog.
[5] <rynek-sztuki.pl/>.
[6] Hofmann, Andreas R. Op. Cit., p.245.
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